La calidad acústica de un espacio es una preocupación creciente en el mundo, especialmente porque el ruido acústico es uno de los contaminantes más extendidos, que afectan a más personas en el mundo, y al cual no se le presta la suficiente atención. Así que entender en una representación gráfica, la extensión e impacto del ruido, significa una herramienta muy valiosa para comprender mejor el fenómeno y poder resolver el problema.
Ya sea una sala de conciertos, una instalación industrial, de entretenimiento o un espacio urbano, se trate de un problema de contaminación ambiental, de higiene laboral, de escucha de alta calidad o de control de ruido, los mapas acústicos entregan información clara e inmediata sobre el fenómeno para poder interactuar con él.
Un mapa de ruido es la representación cartográfica de los niveles de presión acústica calculados en una zona concreta y en un período determinado. Los niveles se representan mediante contornos formados por líneas iso-nivel, que generalmente están asociadas con una escala de colores.
En la industria, sirven para entender la extensión y cobertura del impacto hacia el medio ambiente que produce una fuente fija, para visualizar el comportamiento del ruido dentro de una nave industrial.
Sin duda la aplicación más extendida e importante de un mapa de ruido es la representación visual del ruido en una ciudad, que muestra la propagación del sonido a lo largo de la mancha urbana, que se trata de un fenómeno extremadamente complejo, determinado por múltiples factores; pero que gracias a los mapas estratégicos de ruido es posible entender mejor el fenómeno del ruido ambiental combatirlo, establecer políticas públicas con el propósito de crear ambientes acústicos más saludables, de más alta calidad e inclusive, si son mantenidos de manera apropiada, predecir la evolución de áreas de interés o de acciones emergentes de intervención.